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Viajes con mochila y remos

Viajes con mochila y remos

Polonia es un verdadero paraíso para el turista aficionado al descanso activo que desea viajar a pie, en canoa o en bicicleta, y las mejores épocas para esto son la primavera y el verano (mayo - septiembre). Los meses de septiembre y octubre suelen ser tibios y poco lluviosos, es lo que se conoce como el "otoño dorado polaco".

Costas acogedoras

La costa polaca es una de las más largas de Europa y sus playas son anchas y arenosas. La línea de costa es muy variada - las altas y pintorescas escarpas que llegan a decenas de metros de altura se alternan con vastos médanos llanos. Gracias a la presencia de bosques resinosos y moléculas de yodo el aire tiene propiedades medicinales. Por esa razón en la orilla del Báltico hay muchos balnearios abiertos todo el año y uno de los más populares es Kolobrzeg en el que se encuentran manantiales de agua salada explotadas desde el siglo VII.

La costa báltica goza de una amplia oferta de diversión: playas vigiladas, toboganes acuáticos, canchas para jugar a voleibol, alquileres de motos acuáticas, esquís náuticos, canoas, veleros y tablas de windsurf; hay también pintorescos paseos marítimos en los que están situados varios bares y puestos especializados en pescado frito.

Y si hay suerte, por la mañana en los lugares recónditos y salvajes se puede encontrar un verdadero tesoro, el ámbar. El turista puede visitar también puertos pintorescos, faros antiguos y largos muelles de madera que penetran en el mar; el muelle más famoso, uno de los más largos de Europa, está en Sopot.

Joyas del mar
El ámbar se aprecia desde hace muchos siglos. En la antigüedad existían rutas que llevaban de Roma a la orilla del Báltico. Se creía que el ámbar ayudaba a conservar la juventud, la belleza y la salud, servía para hacer esculturas, joyas, amuletos y curar fiebre, dolores de cabeza, insomnio y mala digestión. Hoy día sabemos que el ámbar emite iones negativos buenos para el organismo humano. La pomada de ámbar o, incluso mejor, tintura hecha con alcohol y trocitos de ámbar sin pulir cura dolores reumáticos. Dorado, blanco o verde, incrustado en la plata sigue siendo material para la fabricación de joyas y bisutería que se puede comprar en toda Polonia pero con mayor facilidad a lo largo de la costa báltica.

El ámbar es más antiguo que el mar Báltico, se formó hace unos 40 millones de años de la resina de un árbol conífero del que se sabe poco y en su mayor parte se compone de carbón (79%), oxígeno, hidrógeno y azufre. Si lo frotamos ligeramente atrae trocitos de papel; metido en agua muy salada siempre saldrá a la superficie.
En busca del ámbar hay que ir después de una tempestad provocada por vientos fuertes del noreste a las 4 ó 5 de la mañana. El ámbar más precioso es el que tiene dentro de sí plantas o animales pequeños. 

A la orilla del mar al turista le esperan sitios que están de moda, llenos de vida, como Miedzyzdroje, Ustronie y Mielno. Le esperan pueblos y ciudades históricas como Szczecin, Gdańsk, Kamien Pomorski, y pequeñas y pintorescas aldeas que conservan su carácter de pueblo pescador.

En la costa polaca hay dos parques nacionales. El Parque Nacional de Wolin (Wolinski Park Narodowy) se encuentra en la isla más grande polaca, la isla de Wolin. Bajo su protección están el acantilado y el águila blanca, mientras que en el otro parque, "Slowinski Park Narodowy" incluido en la lista UNESCO de Reservas de la Biosfera están dunas móviles más grandes de la Europa Central (las más altas alcanzan la altura de 40 metros). El viento hace que las dunas adopten formas curiosas: olas alargadas, valles y colinas. Las más activas se desplazan con una velocidad de 10 metros por año. El centro turístico de la región es la ciudad de Leba cuyos principios datan del siglo XIII. En el siglo XVI quedó destruida por las tempestades y sepultada bajo la arena. Reconstruida, la ciudad es ahora el punto de partida para las rutas "arenosas".

La península de Hel es otro lugar excpecional. La estrecha lengua de tierra (de unos 200 metros de anchura aproximadamente) está rodeada de agua por ambos lados lo cual provoca la existencia de dos tipos de microclima: el área norte donde soplan vientos fuertes es popular entre los aficionados al windsurf, mientras que a la orilla de la bahía que está en la parte sur protegida por las dunas y los bosques domina un clima cálido y tranquilo.

Las vacaciones junto al mar polaco pueden resultar un verdadero placer para el que busque aventuras. Se puede alquilar un equipo y bucear entre los barcos hundidos. Hasta hoy se han localizado 24 y los demás esperan a ser descubiertos. Polska Zegluga Baltycka (Flota Polaca del Báltico) ofrece cruceros en estilizados barcos vikingos, carabelas de los tiempos de Colón o catamaranes modernos. Por todas partes hay interesantes rutas turísticas para peatones, ciclistas o amantes de la equitación.

Amazonía polaca y la región de los Mil Lagos

Mazuria

Al sur de la zona litoral se extiende una gran zona lacustre, un verdadero paraíso para los navegantes, aficionados a ir en canoa, a la pesca, a las setas, a la natación, a los paseos por los bosques y al silencio. La región más famosa es Mazuria, el País de Grandes Lagos. Allí se concentra la cuarta parte de los recursos de aguas lacustres de Polonia, unas cuantas miles de cuencas y entre ellas el lago más grande de Polonia semejante a un mar pequeño, Sniardwy, con una superficie de 113 km². Los lagos están conectados por numerosos ríos y canales y forman la ruta de veleros más popular: la Ruta de los Grandes Lagos de Mazuria.

"Mazuria" es una palabra mágica para muchos de los habitantes de Polonia, se asocia con el verano, con espacios acuáticos azules salpicados por la blancura de los veleros y con el espeso verdor de la Selva Pilska. En Mazuria hay casas forestales escondidas en los bosques y fincas solitarias a orillas de los lagos, colinas vestidas de amarillos campos de colza y nidos de cigüeñas en los tejados de las casas. Mazuria significa también los bulliciosos atracaderos veraniegos de Mikolajki, Wegorzewo o Gizycko, con animadas tabernas y un ambiente creado por el gran encuentro de la "hermandad de navegantes", encuentros deportivos y conciertos de "szanty" (canciones típicas de navegantes y marineros).

Suwalszczyzna
Al noroeste de Mazuria se extiende una región menos frecuentada, llamada Suwalszczyzna; esta parte de Polonia destaca por la belleza de su paisaje postglacial. La región es muy rica en planicies onduladas, colinas cubiertas de bosques, decenas de lagos con la línea de orilla diversificada, numerosos ríos y arroyos, cañones profundos y miles de grandes rocas. Aquí se encuentra el lago más profundo de Polonia, el Hancza (108,5 m) cuyas aguas son de una transparencia excepcional, y Wigry, un lago de una belleza extraordinaria que forma parte de un parque nacional. Sus alrededores ofrecen la posibilidad de ver los castores construir sus casas debajo del agua y admirar su flora de tipo boreal, también se puede conquistar el pico "Cisowa", un "Fuji Yama" de Suwalszczyzna.

Kaszuby
Al oeste de Mazuria se sitúa otra región interesante, Kaszuby. La zona carece de grandes y ruidosos centros de turismo o fiestas estrepitosas. Kaszuby es un lugar ideal para familias con niños pequeños, gente aficionada al "caravaning" o "tramperos" que prefieren tiendas de campaña. Aparte de lagos limpios y pintorescos hay aquí otros atractivos originales. Gracias a su excepcional construcción geológica una parte de la región fue llamada la "Suiza de Kaszuby". Las colinas onduladas, los valles y barrancos constituyen un paisaje semi-montañoso. En verano se puede nadar en los lagos y admirar bandadas de grullas, en invierno es posible... esquiar.

Selva de Tuchola

Cerca de Kaszuby se sitúa el complejo de bosques salvajes tipo selva más grande de Polonia, Bory Tucholskie (Selva de Tuchola) que cuenta con 1170 km² de superficie. Los pinares generan un microclima sano. Se puede ir en bicicleta durante 30 km por un camino forestal y no pasar por ningún pueblo.

Parques nacionales y reservas naturales

Polonia tiene 23 parques nacionales. Protegen la belleza irrepetible y las peculiaridades de la naturaleza de litorales, regiones lacustres, selvas de valor especial, humedales únicos en Europa, rocas calizas, cuevas y montes. Siete parques nacionales (Slowinski, Bialowieski, Karkonoski, Kampinoski, Babiogórski, Tatrzanski y Bieszczadzki) se encuentran en la lista UNESCO de Reservas de la Biosfera. Los turistas pueden visitar todos los parques gracias a una red de rutas pedestres, ecuestres, acuáticas o ciclísticas, todas ellas señaladas. La entrada vale una cantidad mínima de dinero y la normativa establecida es poco estricta: no está permitido desviarse de la ruta señalada, dejar basura, acampar en sitios no previstos para tal fin ni cazar animales con otra arma que la cámara de fotos. Además Polonia cuenta con más de 100 parques paisajísticos y más de 1000 reservas naturales. Un atractivo particular lo constituyen las reservas de animales: en Bialowieza o Miedzyzdroje se puede observar bisontes, jabalíes, corzos y ciervos en su entorno natural, y en Popielno y Kadzidlowo en Mazuria caballos polacos, castores y lobos.

Amazonía polaca

Los humedales de los ríos Narew y Biebrza suelen ser llamados "Amazonía Polaca". Para comprobar la verosimilitud de esta opinión hace falta venir. Los aficionados a la ornitología no encontrarán en Europa muchos sitios como éste. El valle del río Biebrza, el complejo de turberas más extenso y mejor conservado de nuestro continente, no sólo está incluido en un parque nacional galardonado con el Diploma de Europa, sino que también es protegido por la convención internacional Ramsar que agrupa las zonas de importancia especial para aves acuáticas y pantanosas. Las riberas del Biebrza están habitadas por 270 especies de aves y las del Narew por 200. Durante las migraciones de primavera y otoño las aves se detienen en estas áreas. El parque puede ser visitado por caminos acuáticos, a pie o en bicicleta; se pueden observar somorgujos, reyes de las codornices en peligro de extinción, rascones muy raros en Europa, combatientes, becadas, ocas, águilas, golondrinas de mar, grullas, garzas, y cigüenas blancas y negras. Es fácil ver a un alce ya que aquí se encuentra el mayor refugio de alces de Polonia habitado por más de 500 ejemplares.

Este viaje extraordinario se puede realizar no sólo en una canoa o en barca sino también en la "empujada", un original barco movido con un palo que mide unos cuantos metros. El equipo es fácilmente alquilable en zonas que, aunque destinadas para el turista, no se han descubierto del todo.


Deportes acuáticos
Los lagos permiten practicar cualquier tipo de deporte acuático; hay muchas playas protegidas y toda la región cuenta con una amplia red de alquileres de equipo acuático. Algunos lagos pertenecen a la llamada zona de silencio donde está prohibida la entrada de lanchas motoras, motos acuáticas y barcos turísticos. Estos sitios son un verdadero paraíso para veleros, barcas a remo o bicicletas acuáticas. Es un terreno fantástico para la observación de aves acuáticas como cormoranes y para la pesca: un pescador paciente puede llegar a pescar lucios o siluros de hasta 50 kilos. Un gran atractivo del lago Necko de Augustów es el telesquí acuático que sustituye a las lanchas motoras. En toda Europa hay pocas instalaciones semejantes.
En toda Polonia existen más de 2000 rutas de descensos en canoa por ríos salvajes destinados tanto para expertos como para novatos. Es el tipo de turismo más popular y es accesible para todos ya que requiere poca experiencia y hace posible la participación de familias enteras en los descensos.
La participación en un descenso puede ser individual o en grupos organizados. Empresas especializadas garantizan guías profesionales, canoas, comida y equipo de campamento, reservan alojamiento, organizan fiestas con hogueras y visitas a las ciudades que están en la ruta o a las reservas naturales. Las ventajas de los descensos organizados son la seguridad, la posibilidad de ganar experiencia y conocer a amigos nuevos. Sin embargo, si alquilamos una canoa por nuestra cuenta disfrutaremos de más libertad. Además los descensos masivos suelen ser organizados durante las vacaciones de verano, mientras que muchos de los ríos y lagos son más bellos y tranquilos durante la primavera o el otoño.

La ruta más popular de descenso es la del río Krutynia. El río mide casi 100 km de longitud y su corriente muchas veces pasa por varios lagos pintorescos. La ruta de Krutynia es bastante fácil y, a causa de su belleza, muy frecuentada. Es posible hacer toda la ruta o sólo una parte, el descenso puede durar entre unas horas y 10 días. Hay que reconocer que la ruta está bastante comercializada, de cada dos casas una es un alquiler de canoas, una taberna, una posada o una tienda. Sin embargo no faltan sitios apartados y algunos sostienen que son los más bellos de toda Mazuria.
Los descensos por otros ríos gozan también de bastante popularidad. Éste es el caso del río Brda en Pojezierze Bytowskie (lagos de la región de Bytów) y Bory Tucholskie (Selva de Tuchola), el río Radunia en Kaszuby o el río Drawa en el Pojezierze Drawskie (lagos de la región de Drawsko) o los ríos de Suwalszczyzna: el Czarna Hancza que atraviesa el lago Wigry y la Selva de Augustów o el destinado para los más expertos en descenso en canoa, el salvaje y bello Rospuda.

Valles y montañas

Los amantes de la montaña deben visitar Polonia. El sur del país está rodeado por las cadenas de Cárpatos y Sudetes. Las montañas polacas acogen 10 parques nacionales. Las rutas están perfectamente organizadas y, sin embargo, no hay puestos con hamburguesas, caminos asfaltados o terrenos privados vallados. Hace falta una mochila con comida, buen calzado y una pizca de valor.

Los Tatras
La cadena más alta de los Cárpatos son los Tatras. Para poder apreciar su belleza no hace falta subirse a los picos, basta con dar un paseo por uno de los valles, como el de Koscieliska, Chocholowska o Rybi Potok. Los Tatras se dividen en Altos y Occidentales. Los Altos requieren más experiencia pero él que recorra una vez la ruta de Orla Perc, (Sendero de Águila) o suba a Koscielec, Swinica o al pico más alto, Rysy (2499 m sobre el nivel del mar), siempre querrá volver a estos sitio

Polonia, la Wielka Siklawa (70 m de altura) y donde el glaciar dejó su huella en forma de decenas de lagos postglaciales de color verde esmeralda. El más grande y a su vez el más accesible al turista es Morskie Oko (Ojo del Mar) con una superficie de 34,9 hectáreas; para ver los milagros acuáticos de la naturaleza en Dolina Pieciu Stawów (Valle de las Cinco Albercas) o en Dolina Gasienicowa (Valle de los Gasienica) hay que esforzarse un poco más.

Los Tatras Occidentales son más seguros y acogedores para el turista, le ofrecen más espacio, más verdor y cuevas. Con un poco de suerte en cualquier ruta de los Tatras se puede ver marmotas y gamuzas, dos especies protegidas. En los Tatras se sigue cultivando la vieja costumbre de saludar a los demás turistas presentes en las rutas. En el camino se puede descansar entre pinares negros y en grandes refugios.

Beskidy, Gorce, Pieniny

Los Cárpatos son también otras numerosas cadenas montañosas. Beskidy y Gorce con sus suaves colinas cubiertas de bosques encantarán al turista aficionado a paseos largos y tranquilos. En Pieniny existe la posibilidad de participar en un descenso original por la garganta del río Dunajec. Desde hace más de 100 años los balseros de montaña pasean a los turistas en sus balsas de cinco botes estrechos atados por un excitante camino en el corazón de Pieniny. En los 15 kilómetros a recorrer el río da tres grandes vueltas, serpenteando entre monumentales bloques de rocas.  

Bieszczady

Una ventaja indudable que diferencia a Beskidy y Pieniny de los Tatras es el hecho de que las rutas son menos frecuentadas por los turistas, especialmente en otoño, cuando los Bieszczady, una cadena de los Cárpatos, se llenan de colores: en septiembre y octubre las pendientes cubiertas de hayas se ponen rojas y los prados de la montaña alta se visten de muchos colores.
Los Bieszczady es la única gran zona polaca donde la naturaleza pudo volver a su estado original y equilibrio natural. Es el reino de los grandes animales como bisontes, osos, lobos, linces y gatos monteses. Muy temprano por la mañana en los claros de los bosques se puede ver manadas de corzos y ciervos de los Cárpatos o algún alce solitario; en el cielo vuelan halcones, azores, buharros y águilas reales.

En silla de montar y en sillín de la bicicleta

La mayoría de las rutas señaladas tanto del litoral como de regiones lacustres, planicies centrales y montañas se pueden recorrer montando en bicicleta o a caballo. Por todo el país se han trazado cerca de 5 mil kilómetros de rutas para bicicleta que atraviesan parques nacionales y paisajísticos, rodean los lagos, suben a las dunas de las costas y los picos montañosos, pasan por las grandes ciudades y por pueblos interesantes.

Visitar Polonia a caballo puede resultar aún más interesante. No es de extrañar ya que la equitación siempre ha sido muy popular y los caballos siempre han ocupado un lugar especial en los corazones polacos. El caballo fue utilizado como medio de transporte, para la caza y en los campos de batalla. Los polacos ganaron fama de jinetes excelentes y la destreza en el arte ecuestre se ha convertido en una tradición muy apreciada. En la Polonia antigua el caballo era un animal tan popular que el autor de una enciclopedia de año 1746 lo definió así: "Como es un caballo puede verlo cualquiera". Hoy día los criaderos polacos se conocen en todo el mundo, las ventas públicas de caballos árabes suelen ser frecuentadas por los principales coleccionistas mundiales. En todo el país funciona una red de acaballaderos, escuelas hípicas y centros ecuestres privados situados en sitios ideales para practicar este tipo de deporte. También existen rutas especialmente trazadas para realizar excursiones maravillosas que pueden durar unos días o unas semanas, las más famosas son: Wilczy Szlak (Ruta del Lobo) en Polonia central (240 km), Transjurajski Szlak Konny na Pogórzu (Ruta Ecuestre Transjurásica de Pogórze) que mide 250 kilómetros, y la más larga que mide unos 600 km, llamada Transbeskidzki Szlak Konny (Ruta Ecuestre de los Beskidy). El Parque Nacional de Bieszczady (Bieszczadzki Park Narodowy) se puede visitar montando en los "huculy", pequeños caballos resistentes y muy pacientes. Por los caminos de campos y montañas no circulan automóviles y los caballos están tranquilos; el agua de los limpios lagos o de los arroyos puede apagar su sed. Durante todo el año en distintas partes de Polonia se organizan fiestas con la participación de caballos, se puede tomar parte en una caza o en fiestas "trasplantadas" al territorio polaco desede otras culturas como la carrera de caza de San Humberto, una corrida vaquera de ganado o un rodeo al estilo vaquero.

Los Sudetes

Las montañas Sudetes, situadas al suroeste del país son fáciles de conquistar ya que no hace falta subirlas, es más bien pasear. Los Sudetes son una de las regiones turísticas mejor organizadas de toda Polonia. Son un mosaico de cadenas montañosas de carácter variado: desde el monumental grupo de Karkonosze, pasando por las formas fabulosas de Góry Stołowe (Montañas de la Mesa), hasta las elevaciones bajas y extensas de Góry Izerskie (Montañas Izerskie), Bialskie (Montañas Bialskie) o Zlote (Montañas Doradas). quí se puede admirar cascadas escondidas en los bosques, grandes cuencas postglaciales, penetrar en laberintos de rocas, encontrar minerales de mucho valor o sacar fotos a los musmones. Durante los siglos pasados se denominaba a los Sudetes "el tesoro de Europa"; piedras preciosas procedentes de esa región hasta hoy día adornan muchas casas antiguas en Francia o en Italia. También en nuestros tiempos es posible encontrar entre las rocas piedras como jaspe, cristal de roca, hialino, granate, topacio, ágata, amatista, e incluso jade.

La Cordillera de la Santa Cruz

La Cordillera de la Santa Cruz (Góry Swietokrzyskie) es una de las formaciones orogénicas más antiguas de Europa. Cuenta con unos 650 millones de años. Su edad impresiona y se refleja en su imagen: las elevaciones son bajas, encorvadas, con pedregales de rocas desprendidas y desgastadas, cubiertas con fragmentos de dos selvas prehistóricas: Jodlowa y Swietokrzyska (de Limbos y de Santa Cruz). En la zona del parque nacional y en las reservas naturales se puede admirar hasta 670 monumentos de la naturaleza, tanto árboles como rocas. Se puede visitar un sitio famoso, Lysa Góra (Montaña Calva), que según la leyenda era un centro sabático de las brujas. Los estudios arqueológicos confirmaron solamente la existencia de un centro de culto pagano de las antiguas tribus eslavas. La Cordillera de la Santa Cruz está rodeada por unas rocas posteriores a la formación de la cordillera de las cuales muchas son rocas calizas con lo cual no faltan grutas y cuevas. Precisamente aquí está situada la cueva más bonita de Polonia, llamada Raj (El Paraíso).

Las montañas de Polonia ofrecen atractivos no sólo naturales. Los valles esconden muchos pueblos pintorescos y aldeas. En la mayoría se conservan viejas casas de madera, iglesias católicas y ortodoxas. Se cultiva la tradición folklórica en muchos lugares. En este aspecto la región más interesante es una zona de los Tatras, el Podhale y su capital, Zakopane.

Estaciones de cura en las montañas

Las montañas polacas son abundantes en balnearios y sanatorios de renombre mundial, con manantiales de agua salada y oxalatos. Destacan la bella Szczawnica en Pieniny y en los Sudety, Szklarska Poreba, Kudowa-Zdrój y Polanica-Zdrój. Los manantiales escondidos en los bosques y en los parques están abiertos al público y son gratuitos, basta con tener un vaso o una botella y llenarla con el agua. Un sanatorio original es Polanczyk en los Bieszczady, situado en una península del embalse de Solina. El clima es muy templado. La distancia entre los mares Báltico y Negro hace de esta región un sitio con el clima más continental de toda Polonia. En el balneario se curan enfermedades de los sistemas nervioso y respiratorio. Polanczyk es también un centro importante de deportes acuáticos. El que se canse de los paseos por la montaña pueden emprender viajes en canoa, velero, lancha motora o ponerse los esquís acuáticos. Las aguas del embalse de Solina son limpias, uno puede bañarse y nadar tranquilamente.

Milagros de la naturaleza

El orgullo de la flora polaca son unos robustos robles que tienen entre 500 y 1000 años, considerados como monumentos de la naturaleza. Las circunferencias de sus troncos llegan hasta los 13 metros. Los robles se pueden admirar en varios lugares de Polonia y el más famoso de ellos es el roble llamado "Bartek" (Bartolomé) que cuenta con 1000 años de edad, que se encuentra en la Cordillera de la Santa Cruz (Swietokrzyskie) y el "Chrobry" (llamado así en honor del primer rey polaco) que tiene 700 años y crece en Bory Dolnoslaskie (la Selva de Baja Silesia). En la Polonia Central (región llamada "Wielkopolska" - la Gran Polonia), cerca del pueblo Rogalin, se encuentra el bosque de robles más denso de Europa, que cuenta con casi mil ejemplares. Los más viejos tienen 600 años y los más famosos son tres robles hermanos: Lech, Czech y Rus (llamados así para recordar a los tres legendarios fundadores de las naciones polaca, checa y rusa). También la naturaleza inanimada adopta formas fantásticas, como ejemplo puede servir las Cordillera de Mesa, con su insólito embrollo de rocas deformadas y puntiagudas, con puertas, abismos, terrazas y hendiduras, un verdadero laberinto rocoso de una superficie de 20 hectáreas. En el Parque Nacional de Ojców (Ojcowski Park Narodowy), rico en rocas calizas, situado en las cercanías de Cracovia, sobresale una pena fabulosa de 20 metros de altura, conocida como la "Maza de Hércules" y a su alrededor se hallan cerca de 400 cuevas. No obstante las cuevas más bonitas son las de Raj (Paraíso) en la Cordillera de la Santa Cruz y la Niedzwiedzia (del Oso) en los Sudetes.

En ambas se puede admirar huesos de animales procedentes del pleistoceno como el mamut (elefante fósil), el oso, el león de las cavernas y el rinoceronte peludo, y herramientas de hueso, hechos por el hombre de Neandertal hace unos 40 ó 50 mil años. Los rutas que atraviesan las cuevas son fáciles y accesibles incluso para niños pequeños. Una iluminación perfecta saca de la penumbra estalactitas, estalagmitas, columnas, cascadas, colgantes y pequenos lagos subterráneos. ¡En la cueva Raj de un metro cuadrado del techo pueden colgar hasta 200 estalactitas! Aparecen aquí también fenómenos excepcionales en el mundo, como los pizoides (las perlas cavernarias, concreciones en forma de bolitas).

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La orilla del Báltico

Slowinski Parque National

La península de Hel

Mazuria

Białowieża Parque National

El bisonte en Białowieza Parque National

El valle del río Biebrza

Selva de Tuchola

Babiogórski Parque National

Los Bieszczady

El descenso original por la garganta del río Dunajec

MONTAŃISMO Los Tatras, los montes Pieniny y la Meseta de Cracovia y Czestochowa son los mejores lugares para practicar el montańismo.

Los Karkonosze, los alrededores de Szklarska Poręba, las Cataratas de Kamienczyk