MAZOVIA (MAZOWSZE) Y PODLASIE
Mazovia, la etno-histórica región situada en la parte central de Polonia, sobre los terrenos de la baja Planicie de Mazovia a las dos orillas del río Vístula, es una de las más extensas regiones geográficas polacas.
Su natural continuación es la Planicie Podlaska que se encuentra en la bifurcación de los ríos: Narew y Biebrza y en la cuenca del medio Bug.
Mazovia es una de las más antiguas provincias históricas de Polonia. Sin embargo la importancia política la ganó tan sólo en el siglo XVI. Fue entonces cuando el rey Segismundo III Vasa trasladó la sede de la corte, y al mismo tiempo – de la capital, de Cracovia a Varsovia.
El gancho más fuerte que atrae allí a los turistas es sobre todo Varsovia con sus monumentos, museos, teatros, galerías y comercios.
El segundo lugar en cuanto a la importancia turística es Zelazowa Wola. Vale la pena también visitar Lodz, la ciudad donde uno puede pasear por la calle Piotrkowska que es el más largo pasaje comercial en Europa, lleno de tiendas, pubes, restaurantes y clubes de noche. En al región de Podlasie no hay muchas aglomeraciones municipales, en cambio se hallan allí pueblecitos y aldeas habitadas por los ortodoxos donde los visitantes pueden ver algunas iglesias bonitas y conocer las tradiciones ortodoxas.
Pero ante todo en Mazovia y Podlasie espera a los turistas espléndida naturaleza – dos selvas enormes: Kampinoska y Bialowieska y los únicos en Europa terrenos inundados en cuencas de los ríos: Biebrza y Narew, con su magnífica riqueza del mundo de fauna y flora.
Naturaleza
En la Edad Media la mayoría de la región estaba cubierta de enormes selvas. Hasta hoy día se conservaron sólo los fragmentos de aquellos bosques, no obstante son los imponentes complejos forestales protegidos dentro de los límites de parques nacionales. Cerca de Varsovia está situado el Parque Nacional “Kampinoski”. La inmediata proximidad del área protegida de tal grande tamaño e importancia, con la ciudad grande, es un fenómeno raro en el mundo. Los terrenos de la selva son un sitio ideal para recreo, como por ejemplo para las excursiones a pie, en bicicleta o a caballo.
El parque nacional allí creado protege tanto flora y fauna (por ejemplo los alces) como un conjunto de médanos del interior, único en el mundo.
Más valor todavía, en cuanto a la naturaleza, posee la Selva Bialowieska. Es el más amplio terreno selvático en Europa, y a la vez, el último fragmento de la selva virgen con tal riqueza de fauna y flora que no existe en otras partes del continente. La selva quedó inscrita en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO y el Parque Nacional Bialowieski se ha incluido en la lista de las Reservas de Biosfera y al mismo tiempo galardonó con el Diploma de Europa. La edad media de los árboles que crecen allí es 126 años. En la selva viven entre otros animales los bisontes, los más grandes mamíferos europeos.
Las rutas turísticas señaladas permiten disfrutar de cerca de los tesoros de aquel bosque tan precioso. Vale la pena visitar dos pueblos localizados al borde del bosque: Bialowieza y Hajnówka, habitadas en la mayor parte por los ortodoxos. Uno puede admirar allí las interesantes e históricas iglesias ortodoxas.
La parte noroeste de la región es uno de los más salvajes y más bellos rincones del país. Allí se encuentra el área de las inundaciones de los ríos Biebrza y Narew. Las inundaciones de Biebrza forman la más extensa y mejor conservada área de turberas en Europa. Por eso esta protegida estando dentro de un parque nacional. Está también incluida en la Convención de RAMSAR que protege los terrenos pantanosos de un valor especial para aves acuáticas. Ambos ríos son verdaderos paraísos para los aficionados a las observaciones de la vida y costumbres de los pájaros. En las orillas de Biebrza viven 269 especies y en las de Narew más de 200. Viven allí también los animales, como alces, castores y nutrias. El territorio es salvaje aunque accesible. Mejor manera para visitarle es usando canoa o un barco pequeño. En toda la zona hay varios alquileres de equipo acuático, funcionan también muchos hoteles, pensiones, campos para vivaquear y fincas agro-turísticas. Afortunadamente el número de los hoteles no es demasiado alto.
Ciudades y lugares interesantes
Varsovia es la capital de Polonia (a partir de 1596) y al mismo tiempo la ciudad más grande (1615 mil de habitantes). Es un importante centro científico, cultural, político y económico del país, la sede del parlamento, presidente y las autoridades centrales. Antes de la guerra gozaba de renombre de un “París del Norte”. Sin embargo durante la II guerra mundial quedó totalmente destruida por los nazis que no dejaron piedra sobre piedra aquí. Reconstruida después de las ruinas ha perdido cierta parte de su encanto. Su nuevo símbolo quedó el Palacio de la Cultura y Ciencia, una enorme construcción “socialrealista” (asi se suele llamar el estilo en el arte que dominaba en los tiempos de comunismo), erigida en los años cincuenta.
En los últimos años aprovechando un “boom” en las construcciones se está levantando allí cada vez más edificios nuevos y modernos, tipo rascacielos. No obstante hay sitios donde uno puede admirar los bellos y bien restaurados palacios e iglesias. La ciudad antigua de Varsovia, con sus casas coloradas, murallas y Castillo Real está inscrita en la lista de la UNESCO como ejemplo de la perfecta reconstrucción en la cual los fragmentos de edificaciones originales quedaron compuestas en el entorno renovado. Conviene dar un paseo por el casco antiguo y visitar los parques de Varsovia. El más famoso – Lazienki, es un conjunto arquitectónico construido en el siglo XVIII. En verano se organizan allí los conciertos de piano al aire libre.
Otra aglomeración importante de la región es Lodz, la segunda ciudad del país en cuanto al número de habitantes. Antes de la guerra era uno de los más importantes centros industriales y comerciales del país, donde 50% de populación fueron judíos y alemanes de las familias ricas de comerciantes e industriales. Ellos dejaron sus huellas en forma de los monumentos de tipo palacios y fábricas y también la calle Piotrkowska considerada como la más larga calle de Europa (4 kilómetros de edificación continua, sin interrupción). La calle elegante, muy bien decorada, es el mayor conjunto de pubes, restaurantes, cafeterías y clubes de noche en el país. Vale la pena visitar Lodz si fuese sólo por pasear por aquella calle y disfrutar las diversiones que ofrece.
Otro sitio visitado muy a menudo por los turistas es Zelazowa Wola, un pueblo pequeño donde en 1810 nació Federico Chopín. Está allí la casa típica de las familias de los hidalgos polacos, vestida de plantas de la vid silvestre. Dentro uno puede visitar el interior de la época y ver los objetos personales pertenecientes al gran compositor y su familia. Hay naturalmente un piano, que está aprovechado para los conciertos de domingo.
Sería interesante visitar también la capital de Podlasie, la ciudad de Bialystok. Allí uno puede conocer el clima de las fronteras orientales de Polonia y aprovechar el contacto con las distintas culturas y nacionalidades. Lo que se puede ver allí son algunas iglesias ortodoxas, un museo etnográfico al aire libre y el palacio estilo barroco de la familia noble Branicki, de fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII.



