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Los tesoros de las rutas

Las rutas turísticas fueron trazadas de manera que acercasen al viajero no sólo la naturaleza polaca sino también la historia y cultura reflejadas en algunos monumentos interesantes como castillos medievales, palacios de estilo barroco, residencias de la aristocracia, edificios religiosos, testimonios del desarrollo de las distintas religiones y tradiciones, museos al aire libre y construcciones misteriosas anteriores a Jesucristo.
Al norte del país se conservan castillos del siglo XIII y XIV construidos por los caballeros teutónicos. El más famoso es la fortaleza de Malbork. Las enormes fortificaciones de formas regulares y de austero ladrillo inspiran respeto. Dentro se pueden visitar los interiores parcialmente reconstruidos con algún mobiliario original e interesantes exposiciones. En verano se organizan torneos medievales en los castillos de Golub-Dobrzyń, Bytów y Gniew. Es cuando vienen las hermandades de caballeros de toda Europa para trasladar al público a los tiempos antiguos. Representan desafíos con lanzas y hachas, espectáculos de tiro al blanco con ballesta y arco, sitios de fortaleza con el uso de máquinas de asedio. Por las noches se organizan fiestas con cenas, representaciones de bailes cortesanos y charlas con los caballeros junto a las hogueras.

Al sur de Polonia se encuentra una ruta turística única llamada Szlak Orlich Gniazd (Ruta de Nidos de Águilas), formada por una serie de ruinas de varias decenas de fortalezas procedentes del siglo XIV y XV situados sobre las colinas y rocas calizas. Una parte de ellos fue fundada por el rey Casimiro el Grande, otra pertenecía a varios obispos y príncipes. Hoy día sólo quedan ruinas pintorescas que forman parte del paisaje. Los más famosos son los castillos de Bobolice, Mirów, Olsztyn, Tenczyn y Ogrodzieniec. Este último se considera las ruinas más bellas de Polonia. La Ruta de Nidos de Águilas atraviesa la zona de Jura Krakowsko-Czestochowska (Jura de Cracovia-Czestochowa) que es la región preferida de los aficionados a la escalada de rocas, a la hípica y a la bicicleta.

En toda Polonia hay varios castillos que servían de residencias medievales de la aristocracia. En muchos casos son edificios medievales que, años después, fueron renovados según otros estilos como el renacentista, el barroco o el neogótico. Muchos de ellos exponen colecciones de piezas de arte, muebles de la época, telas y tapices o armas. Suelen estar rodeados de parques y jardines disenados con raras especies de árboles y arbustos. Todos los castillos tienen a su propia "Dama Blanca": un fantasma que aparece por las noches.

5 castillos que hay que ver:


Lancut Fortaleza medieval gradualmente transformada en palacio. Famosa en Europa a partir del siglo XVII gracias a sus espléndidos interiores, obra de conocidos arquitectos, dispone de una colección de carrozas, calesas y trineos. En mayo acoge un festival de música clásica en el que participan muchos artistas famosos de todo el mundo.
Niedzica Precioso castillo del siglo XIV, remodelado en estilo renacentista, se cosidera un monumento importante de las edificaciones de defensa polacas. Situado sobre una peña que penetra en el embalse que recoge agua del río Dunajec.
Kórnik Castillo romántico, reedificado en el siglo XIX en estilo neogótico inglés. En el parque se encuentra una almáciga de árboles, el más vasto y más viejo jardín dendrográfico de Europa, fundado en la primera mitad del siglo XIX en el que en una superficie de 30 hectáreas crecen varios miles de árboles y arbustos europeos, asiáticos y de las dos Américas.
Baranów Sandomierski Residencia renacentista de una familia aristocrática, obra del famoso arquitecto italiano Santi Gucci. Todos los jueves del año se organizan las llamadas Veladas del Jueves durante las cuales se puede comer platos típicos de la cocina tradicional polaca y escuchar conciertos de música antigua.
Krasiczyn Castillo renacentista construido como fortaleza a finales del siglo XVI y principios del XVII; aunque de carácter defensivo, sus torreones y murallas están coronados por bellos áticos. Situado junto al río San en el parque paisajístico de Pogórze Przemyskie (Colinas de Przemysl).

Iglesias católicas, iglesias ortodoxas y sinagogas

Los edificios de la arquitectura religiosa polaca también merecen el interés del viajero. En los siglos pasados Polonia fue habitada por seguidores de distintas religiones; por esta razón además de iglesias romano-católicas existen muchas otras: ortodoxas, griego-católicas, protestantes o judías. En el pequeño pueblo de Gizycko, en la región de Mazuria, hay iglesias católicas y evangélicas, dos templos cismáticos, uno greco-católico y otro ortodoxo, algunos templos de los testigos de Jehová, iglesias bautistas y de Pentecostés. A lo largo de la frontera polaca del este, en las aldeas Bohoniki y Kruszyniany, hay dos mezquitas antiguas donde rezan los musulmanes polacos. Obviamente la mayoría de las iglesias son romano-católicas. Muchas ciudades abundan en catedrales góticas y renacentistas. Entre los lagos de Mazuria está escondido el santuario mariano Swieta Lipka (Santo Tilo), un precioso complejo de estilo barroco formado por un claustro y una iglesia de la Companía de Jesús con su famoso órgano adornado con figuritas móviles; en verano en Swieta Lipka se dan conciertos de órganos. Al santuario llegan numerosas peregrinaciones; se dice que en el lugar en el que está el templo los milagros ocurren desde el siglo XV (incluso en el siglo XV Swieta Lipka era un sitio famoso entre los peregrinos).

Las rutas turísticas de las planicies centrales y de las montañas están llenas de iglesias pequeñas hechas de madera de los siglos XV y XVI y a menudo guardan en sus interiores verdaderos tesoros de pintura y escultura. En Karpacz, un pueblo de la Cordillera de Karkonosze, se encuentra una excepcional iglesia evangélico-augsburga llamada Wang. Construida en el siglo XIII en Noruega, fue comprada por el rey prusiano Federico Guillermo IV y transportada en partes a Berlín y después a Karpacz. En su interior de madera tiene elementos ornamentales originales, cubiertos con misteriosas runas, la escritura de las antiguas tribus germánicas.

En la sierra de Bieszczady se encuentra la Ruta de los Iconos. Parte de Sanok, donde está el museo de iconos que cuenta con la mayor colección de toda Polonia, y recorre 70 km pasando por las colinas y las aldeas de la sierra. La ruta pasa por dos museos y diez preciosas iglesias ortodoxas que poseen pinturas e iconostasios de un valor inestimable. El templo de Ulucz, construido en el año 1510, es el más antiguo entre las iglesias ortodoxas de Polonia.

Otros sitios de mucho interés religioso son Hajnówka y su vecina Bialowieza. Las dos aldeas están situadas en los límites de la Selva Bialowieska y, en su mayoría, están habitadas por cristianos ortodoxos. La iglesia de Bialowieza es un monumento de primera categoría y en su interior se encuentra un excepcional ejemplo de iconostasio hecho de porcelana china. Todos los años en mayo Hajnówka recibe a coros de todo el mundo, incluso de África, que participan en el festival de música religiosa ortodoxa, un evento único a nivel mundial. El festival se celebra en la catedral ortodoxa de la Santa Trinidad. En el pueblo cercano de Grabarka está el Monte de los Penitentes, un sitio santo para los cristianos ortodoxos, donde desde hace siglos se ponen cruces votivas de madera y hierro, de diferentes tamaños.

La parte oriental de Polonia abunda en monumentos judaicos. Las sinagogas, baños rituales y cementerios judíos se han conservado en varios pueblos de la región Lubelszczyzna (provincia de Lublin) y en Polesie. En Tykocin se puede visitar una sinagoga defensiva, la única en su género en Polonia, en la región de Bialystok. Es la segunda sinagoga de Polonia en cuanto al tamaño (la más grande está en Cracovia). El monumento judaico más apreciado por los expertos es la sinagoga defensiva de estilo manierista de Lesko (Bieszczady) y situado al lado de un enorme y antiguo cementerio procedente del siglo XVI, que tiene muchas lápidas adornadas. Sin embargo, el cementerio judío más grande, no sólo de Polonia sino también de la Europa Oriental y Central (y a su vez uno de los más grandes del mundo), se encuentra en Lodz, una ciudad situada en el centro del país. Aquí se pueden ver hasta 200 mil macevas (lapidas sepulcrales) procedentes de los años 1893-1939, algunas de ellas se consideran verdaderos monumentos.

La milagrosa tumba de un judío religioso
El pueblo de Lezajsk, una ciudad pequeña situada al noroeste de Przemysl, posee un convento defensivo de monjes bernardos, en el que está la iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación con su majestuoso órgano. Este pueblo tiene también otro atractivo, aunque bastante menos para la gente: la tumba de Elimelech de Lezajsk, un místico judío famoso por poseer poderes sobrenaturales, que en siglo XVIII convirtió aquel pueblo en un centro de judaísmo ortodoxo. El día del aniversario de la muerte del místico que es el día 21 del mes judío adar (enero / febrero) su tumba esta visitada por peregrinos de otros países, como Israel, EEUU, Hungría, Canadá, Bielorrusia y Lituania; el número de peregrinos sigue creciendo (en el año 2001 llegó a 10 mil personas). Una de las reglas a seguir por los peregrinos, transmitida desde hace 200 años, dice que "el santo cumple los deseos de los que no piden demasiado".

Museos al aire libre

Un particular atractivo de las rutas turísticas de toda Polonia son los museos al aire libre que exponen la típica arquitectura popular de las distintas regiones del país. Allí podemos encontrar originales construcciones antiguas: fincas, caseríos, casas rurales de madera, establos, molinos y fraguas, iglesias ortodoxas y católicas. Suelen ser exposiciones de aldeas enteras que reproducen hasta los detalles más pequeños del interior de las casas de campo o talleres rústicos. Pero su mayor ventaja es que no son exposiciones "muertas". Todo el año están llenas de vida. En muchos de ellos se celebran fiestas y festejos llamados "Museo Vivo" durante los cuales en los mesones del siglo XVII-XVIII se sirven platos tradicionales polacos. También se puede observar cómo trabajan los artistas populares: unos pintan sobre vidrio, otros bordan y hacen encajes, los alfareros fabrican cerámica de muchos colores (ollas, jarros y barrenos) y los escultores hacen figuras de santos en madera.

5 museos al aire libre que hay que visitar:


Kaszubski Park Etnograficzny Parque Etnográfico de la Región de Kaszuby, situado en el pueblo Wdzydze Kiszewskie, es el más antiguo de Polonia; permite conocer la cultura y el folklore regional. Está compuesto por 30 construcciones rústicas de madera procedentes de los siglos XVII, XVIII y XIX: casas de campo con soportales, un molino de tipo holandés y una iglesia del año 1700 absolutamente única.
Wielkopolski Park Etnograficzny Parque Etnográfico de la Gran Polonia, situado cerca de Gniezno, en el pintoresco parque de paisaje de Lednica. Es una aldea regional y una casa señorial totalmente reconstruidas y toda la exposición en total cuenta con más de 50 edificios de los siglos XVII, XVIII y XIX.
Sierpc y Nowogród Dos museos situados en la región de Mazovia, muestran el rico folklore de las regiones de Lowicz y Kurpie. Son casas regionales con adornos en la parte superior y encima de las ventanas, objetos típicos relacionados con las profesiones más populares, la apicultura y la pesca. También expone trajes regionales de Lowicz, famosos por sus fabulosos colores.
Orawski Park Etnograficzny Parque Etnográfico de Orawa. Se encuentra en Zubrzyca Górna y tiene preciosas casas rurales y edificios agrícolas procedentes de las tierras de Orawa y Podhale.
Muzeum Budownictwa Ludowego Museo de Arquitectura Popular, el museo al aire libre más grande de Polonia, expone edificios de madera (casas, iglesias ortodoxas, etc.) de Podkarpacie agrupados en sectores de acuerdo con su procedencia étnica.

El museo al aire libre más conocido es el museo-reserva arqueológico de Biskupin, un lugar en la península del lago Biskupinskie en el que en los años 30 del siglo XX fueron descubiertos restos de un antiguo poblado defensivo de la cultura de Lusacia procedentes de la época entre los años 750 y 400 a.C. Es la colonia defensiva rodeada de pantanos más vieja de toda Europa. Fue bastante importante, contaba con 1200 habitantes que se dedicaban a la pesca, la agricultura y el comercio, cerca pasaba la famosa "ruta del ámbar" que unía al mar Báltico con la cuenca del Mediterráneo. Probablemente el pueblo quedó destruido durante una de las invasiones de los escitas, una tribu nómada asiática proveniente de Irán.
Los pantanos proporcionaron una protección perfecta a los restos del caserío contra las influencias atmosféricas. Gracias a eso la parte inferior se conservó tal como la dejaron los habitantes hace 2400 años. El resto fue reconstruido durante minuciosos trabajos arqueológicos. Los arqueólogos trataron de reflejar con la mayor fidelidad la realidad arquitectónica y el ambiente. El pueblo ocupa toda la península, y está rodeado por una empalizada; por el interior corre una calle con suelo de leños de roble y pino. Las casas, en filas paralelas, están hechas de vigas de madera cubiertas con tejados de junco; están abiertas para que los visitantes puedan ver los interiores reconstruidos.
Todos los años en septiembre van miles de turistas para participar en la fiesta arqueológica más grande de toda Polonia. Se puede aprender a hacer recipientes de arcilla, tirar al blanco con arcos, hacer cestas o embarcarse en un barco hecho con un tronco de árbol. Además los arqueólogos descubren secretos de su trabajo, explican cómo reconstruir un jarro antiguo teniendo tan sólo unos trozos o definir la edad de un objeto hallado.
En varios sitios de Polonia se encuentran construcciones misteriosas de origen discutido por los arqueólogos europeos. Los más conocidos son los círculos de piedras de la región de Pomerania: Wesiory, Odry, Lesno y también en Lupawa y Siemirowice. Su diámetro está entre 13 y 33 metros, y a su alrededor se encuentran túmulos cubiertos de piedras. Algunos arqueólogos sostienen que los hallazgos datan de principios de nuestra era, otros creen que son mucho más antiguos y los sitúan entre 4000-1800 a.C. Sin embargo, no se sabe quién los construyó, si tribus escandinavas o pueblos anteriores.

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Los torneos medievales en el castillo de Golub-Dobrzyń

Łańcut, el castillo del siglo XVII de Łańcut

Ruta de Nidos de Águilas:las ruinas de castillo de Olsztyn

Zakopane, picnic folclórico - Montaneses

Picnic folclórico - los Kaszubes

El santuario mariano Swieta Lipka (Santo Tilo)

La iglesia evangélico-augsburga llamada Wang

La iglesia ortodoxa

Sierpc, Museo del Pueblo de Mazovia, pueblo antiguo - cochura del pan, siglo XIX

Sierpc, Museo del Pueblo de Mazovia, pueblo antiguo - presentación de trabajos de campo, siglo XIX

Sierpc, Museo del Pueblo de Mazovia, pueblo antiguo - secado de hierbas y manzanas, siglo XIX

Sierpc, Museo del Pueblo de Mazovia, pueblo antiguo - fermentación de pepinos, siglo XIX

Sierpc, Museo del Pueblo de Mazovia, pueblo antiguo - lavado de la ropa, siglo XIX

Lednica, Museo de los Primeros Reyes de la Dinastía Piast en Lednica - Parque Etnográfico de la Gran Polonia (monumentos de la construcción de pueblo, siglo XVI-XX)

Lednica, Museo de los Primeros Reyes de la Dinastía Piast en Lednica - Parque Etnográfico de la Gran Polonia (fragmento de una forja de pueblo, siglo XIX)