El 1 de mayo de 2004 Polonia se convirtió en un estado miembro de la Unión Europea. La frontera oriental de Polonia, delimitada en una parte por el río Bug, pasó a ser también la frontera oriental de toda la Unión Europea. En un contexto geográfico y geopolítico más amplio, el de todo el continente, nuestro país ocupa una posición central. En consecuencia, con la adhesión a la UE Polonia ha visto aumentar considerablemente su condición de país de tránsito. Los polacos nos damos cuenta de las oportunidades que ese estado de cosas nos crea, pero también de las amenazas que supone para nuestro país. Por un lado, hemos observado un traslado de inversiones extranjeras de los países de la actual UE a Polonia, pero por otro lado los pronósticos prevén también un aumento del número de inmigrantes. Polonia asume una postura responsable en lo que se refiere al control fronterizo de personas y bienes, sin dejar de ser abierta a forasteros de cualquier parte del mundo.



