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Ambiente

En Polonia hay zonas con valores naturales excepcionales para Europa, incluso para el mundo. Todavía se pueden encontrar terrenos donde no ha llegado la mano del hombre. Algunos de ellos son los Bieszczady, con sus bellos prados de alta montaña, o los terrenos inundados del Biebrza, raros pantanos, muchas veces con unas especies de pájaros que no se encuentran en otros lugares de Europa.
Otra de las joyas de la flora polaca son los robles de avanzada edad, que crecen en el más grande bosques de robles en Polonia, cerca de Poznan, que cuenta con cientos de estos árboles. Cada polaco conoce al roble milenario "Bartek", que crece en la región de Kielce y en un concurso especial realizado en los años treinta del siglo XX, fue reconocido como el árbol más grande y más viejo de Polonia. "Bartek" es héroe de muchas leyendas. Una de estas leyendas cuenta que debajo del roble polaco más famoso iba a ser juzgado el eminente rey polaco de la edad media, Casimiro el Grande. En realidad, el árbol más antiguo de Polonia es un tejo que habita en Henryków Lubanski, hacia el noreste de Jelenia Góra. Su edad se calcula en más de 1250 anos, es decir, es mayor que el estado polaco.

Árboles gigantes, que llegan a los 50 m de altura viven en Puszcza Bialowieska. Pero el rey de estos bosques es el bisonte, el animal europeo más grande. En Polonia también viven los potentes osos pardos, que habitan en los Tatras y los Bieszczady, así como los reyes de los grandes espacios: el águila marina y el águila real, las aves de rapiña más grande del país.
Sin embargo, en el corazón de los polacos están el caballo y la cigüeña, animales que se pueden encontrar diariamente. En la cultura, economía, y costumbres polacas, los caballos siempre jugaron un papel importantísimo: sirvieron a los polacos en los viajes, en los tiros, en la caza, en el campo y en las batallas. Los polacos pasaron mucho tiempo en las sillas de los caballos, desde la época de los antiguos eslavos, donde estaban obligados a continuas batallas de defensa. Gracias al contacto continuo con los animales, a los que trataban como compañeros, consiguieron su fama extraordinarios jinetes, y las habilidades de éstos, se convirtieron en Polonia, en una valiosa tradición. El ataque de los húsares polacos en Kircholm o la batalla de Viena (1683), pasaron a la historia de Europa. También los valores caballerescos de los jinetes, lanceros y los jinetes de la caballería ligera polacos, fueron conocidos más allá de las fronteras del país. Justamente un inmigrante polaco, el general Kazimierz Pulaski, que participó en las batallas por la independencia de los Estados Unidos, se convirtió en héroe nacional y padre de la caballería americana. El caballo en la antigua Polonia era tan popular que su definición en una de las primeras enciclopedias polacas del ano 1746 dice: "el caballo es así, como todo el mundo lo ve".
En la actualidad, los caballos perdieron el significado de animales de tiro, pero en muchas fincas todavía se pueden encontrar. En los años sesenta del siglo XX había en Polonia 2 millones de caballos, ahora, sólo queda una cuarta parte. Fundamentalmente se crían en la parte este del país. Son irremplazables durante los fríos inviernos, que se dan de tanto en tanto. Solamente se puede llegar a los lugares aislados del mundo, por las grandes nevadas, en trineos atados a los caballos. Estos animales tienen un papel cada vez más importante en la recreación, rehabilitación o en el deporte. Hay una moda bastante general en Polonia de montar a caballo. Por otra parte, muchas fincas privadas cuentan con establos y en numerosos catálogos de centros de veraneo se ofrece montar a caballo.
El entusiasmo de los polacos por los caballos, junto con la tradición de siglos en su cría, producen que la cría polaca de caballos árabes sea una de las más valoradas en el mundo. Esta cría la realizan tres establos estatales: en Michalow, en Bialka y en Janów Podlaski. A la subasta de caballos de Janów, desde hace años, vienen los coleccionistas más importantes del mundo, entre ellos Shirley Watts, la esposa del percusionista de los Rollings Stones, que es la dueña de la yegua Pilarka, la primera ganadora polaca del Campeonato del Mundo. Los caballos polacos alcanzan precios altos, por ejemplo en 1981 el semental El Paso fue vendido por 1 millón de dólares, y en 1985 la yegua Pinicylina por 1,5 millones de dólares.
Muchas ciudades, instituciones y organizaciones polacas llevan el nombre de cigüena, o la tienen en su escudo, lo que testifica la identificación de los polacos con estos animales. Una cigüeña fue la mascota de Polonia durante la Expo 2000 en Hanover. El hecho de que las cigüeñas pertenezcan a los grupos de pájaros más queridos en Polonia, se ve en la cantidad de cuentos y leyendas donde son héroes. A las cigüenas se les ponían los nombres de personas, por ejemplo Wojtek, y si construían un nido en el techo de una casa era tratado como un buen augurio (para facilitarle a estas aves la tarea frecuentemente se dejaban en el techo viejas ruedas de carros).
Polonia es llamada el "paraíso de las cigüeñas" o la "potencia de cigüeñas", porque es justamente aquí en donde vive la mayor cantidad de cigüeñas blancas de entre todos los países de Europa. Esta especie ya ha desaparecido en Holanda y Suecia, en Francia es una rareza. Semejante cantidad de cigüeñas es posible gracias al paisaje del país, donde estas aves encuentran muchos lugares para construir sus nidos y también porque todavía hay muchos lugares en el medio ambiente con abundante comida.
En el territorio del país se puede observar una gran diferencia en la construcción de sus nidos. En Warmia y Mazuria las cigüeñas construyen sus nidos en los techos, en cambio en Wielkopolska en los árboles. Esta diferencia está relacionada con el tipo de paisaje de las diferentes regiones. Durante los últimos 20 años, y especialmente en los últimos diez, con más frecuencia se pueden ver sus nidos en las puntas de los palos de la electricidad o en las chimeneas. Por eso muchas centrales eléctricas montan una base especial en los palos de baja tensión. Gracias a esto, los nidos se encuentran a una distancia segura de los cables. También aparecieron empresas que producen unas plataformas preparadas para las cigüeñas. Entre los lugares menos típicos donde podemos encontrar a las cigüeñas están los tejados de las iglesias, las torres de los cuarteles de bomberos, los puestos de cazadores o incluso las cruces de los caminos.
La cigüeña blanca habita en todo el país, excepto en las zonas de montaña alta en los Cárpatos, los Sudetes, y las Montañas Swietokrzyskie. La mayor cantidad de nidos los construyen en los, grandes y abundantes en comida, valles de los grandes ríos: Vístula, Oder, Warta, Notec, Pilica, Biebrza y Narew. Cerca del 25% de la población de cigüeñas habita en la zona noreste de Polonia. Últimamente, la mayor concentración de estos pájaros en Europa apareció en la región de Warmia.

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